Edad Moderna: siglos XVI-XVIII
No podemos hablar del Valle de Mena en el siglo XVI sin referirnos a la persona de Sancho Ortiz de Matienzo, miembro de una familia de la pequeña nobleza local que ejerció como canónigo en la catedral de Sevilla y ostentó el cargo de tesorero de la Casa de Contratación de Indias. Debido a su eficacia en todo lo relativo a la organización del comercio y la navegación al Nuevo Mundo, los Reyes Católicos le premiaron con el título de Abad de Jamaica. En Villasana, su localidad natal, fundó, en 1512, uno de los primeros conventos de la orden de las Concepcionistas Franciscanas.
A partir de este momento, el valle experimentará un importante despegue económico y demográfico gracias a su privilegiada localización geográfica dentro de las rutas comerciales que enlazaban la Meseta con los puertos cantábricos. Por este motivo, a lo largo de los siglos XVII y XVIII, la reparación y adecuación de los puentes y caminos por donde transitaban las mercancías en ambos sentidos, se va a convertir en una preocupación constante, como así queda reflejado en la documentación de la época que en la actualidad se conserva en el Archivo Histórico del valle.